Por un celular o un teléfono móvil pueden ocurrir muchas cosas,
dependiendo en el país que estemos, puede que simplemente ahorremos
dinero por contratar un servicio u otro, pero puede también que perdamos
la vida por un simple celular...y eso es lo que pude ver con mis
propios ojos como una persona moría por culpa de un teléfono
móvil...
Sí, todo puede llevarnos a un fatal desenlace, incluso un
celular, pero en realidad solamente dos cosas terminan con nuestros
días: una es la falta de criterio, y otra la suerte en la vida, que en
cualquier caso, como es claro y notorio, siempre termina en un final,
tarde o temprano...
Iba en tren hacia Retiro, en el San Martín. Para el que no lo
conozca, tren diesel, ruidoso, normalmente sucio, etc., como un típico
tren argentino. El día era bueno, como siempre las puertas estaban
abiertas, tanto porque la mayoría de las mismas no cierra bien, como
porque cuando el tren se llena hay que ir colgado de los estribos si no
hay lugar, aunque esté "prohibido".
Iba sentado, por suerte, y veo como todo sucede con tanta rapidez
que ahora va a resultar más lento contarlo que verlo: un hombre al que
no alcanzo a ver la cara pasa corriendo y (después lo supe) agarra un
celular de una chica que lo tenía en la mano, quizás mirando o enviando
un mensaje, escuchando música o algo así. En el mismo instante un tipo
de seguridad del tren (otra casualidad, normalmente no hay seguridad en
los trenes, esta vez sí) lo intenta agarrar y forcejea con él en la
puerta, ya que el hombre al parecer (supe también después) se quería
tirar con el tren en movimiento para escapar. Todo esto en unos
segundos, el hombre finalmente se tirá del tren, el de seguridad no
puede impedirlo. También aparecieron unos policías (otra increíble
casualidad, raramente hay) en el tren, y corriendo pidieron que se
parara el tren para agarrar al ladrón.
El tren había salido hacía un par de minutos de la estación de
Hurlingam, se hallaba a unos 500 metros de la estación cuando tras
tirarse el hombre, cuando se dio la orden al maquinista para que frenara
el tren. Al detenerse finalmente el tren, la gente mayoría de la gente,
que no había visto el incidente cuando pasó, empezó a sorprenderse y
corrió la voz de lo ocurrido (varias versiones paralelas, como siempre).
Las reacciones eran varias, algunos de los comentarios típicos eran:
"Seguro se fue corriendo, y ahora hay que esperar acá..." "Por un
celular de mierda...ahora nos joden a todos..", "Estos chorros hijos de
puta, habría que matarlos a todos, pero después te sale con eso de los
derechos humanos..."
Los de seguridad bajaron, junto con el maquinista, el guarda y
los policías, y empezaron a ver abajo del tren a ver si el hombre había
sobrevivido y se había ido corriendo o si no había tenido tanta suerte.
Abajo del tren no estaba, y empezaban a pensar que se había escapado.
Pero después se vio que, obviamente, el hombre había quedo más atrás de
donde finalmente lograra frenar el tren, y lamentablemente había sido
arroyado al tirarse...
Por un celular o un teléfono móvil pueden ocurrir muchas cosas,
dependiendo en el país que estemos, puede que simplemente ahorremos
dinero por contratar un servicio u otro, pero puede también que perdamos
la vida por un simple celular...y eso es lo que pude ver con mis
propios ojos ayer mismo, como una persona moría por culpa de un teléfono
móvil...
Sí, todo puede llevarnos a un fatal desenlace, incluso un
celular, pero en realidad solamente dos cosas terminan con nuestros
días: una es la falta de criterio, y otra la suerte en la vida, que en
cualquier caso, como es claro y notorio, siempre termina en un final,
tarde o temprano...
Iba en tren hacia Retiro, en el San Martín. Para el que no lo
conozca, tren diesel, ruidoso, normalmente sucio, etc., como un típico
tren argentino. El día era bueno, como siempre las puertas estaban
abiertas, tanto porque la mayoría de las mismas no cierra bien, como
porque cuando el tren se llena hay que ir colgado de los estribos si no
hay lugar, aunque esté "prohibido".
Iba sentado, por suerte, y veo como todo sucede con tanta rapidez
que ahora va a resultar más lento contarlo que verlo: un hombre al que
no alcanzo a ver la cara pasa corriendo y (después lo supe) agarra un
celular de una chica que lo tenía en la mano, quizás mirando o enviando
un mensaje, escuchando música o algo así. En el mismo instante un tipo
de seguridad del tren (otra casualidad, normalmente no hay seguridad en
los trenes, esta vez sí) lo intenta agarrar y forcejea con él en la
puerta, ya que el hombre al parecer (supe también después) se quería
tirar con el tren en movimiento para escapar. Todo esto en unos
segundos, el hombre finalmente se tirá del tren, el de seguridad no
puede impedirlo. También aparecieron unos policías (otra increíble
casualidad, raramente hay) en el tren, y corriendo pidieron que se
parara el tren para agarrar al ladrón.
Hago en este momento una digresión
marcial: no es la primera vez que veo un "arrebato", un
hurto de este tipo, y puedo decir que sucede todo muy rápido,
siempre aprovechando la "guardia baja" o un momento de
distracción de la que será la víctima. Por eso, la mejor defensa
es estar siempre en
zanshin y presto para reaccionar rápido ante lo
inesperado...sí, difícil, pero se puede.
Siguo con el relato: el tren había salido hacía un par de minutos de la estación de
Hurlingam, se hallaba a unos 500 metros de la estación cuando tras
tirarse el hombre, cuando se dio la orden al maquinista para que frenara
el tren. Al detenerse finalmente el tren, la gente mayoría de la gente,
que no había visto el incidente cuando pasó, empezó a sorprenderse y
corrió la voz de lo ocurrido (varias versiones paralelas, como siempre).
Las reacciones eran varias, algunos de los comentarios típicos eran:
"Seguro se fue corriendo, y ahora hay que esperar acá..." "Por un
celular de mierda...ahora nos joden a todos..", "Estos chorros hijos de
puta, habría que matarlos a todos, pero después te sale con eso de los
derechos humanos..."
Los de seguridad bajaron, junto con el maquinista, el guarda y
los policías, y empezaron a ver abajo del tren a ver si el hombre había
sobrevivido y se había ido corriendo o si no había tenido tanta suerte.
Abajo del tren no estaba, y empezaban a pensar que se había escapado.
Pero después se vio que, obviamente, el hombre había quedo más atrás de
donde finalmente lograra frenar el tren, y lamentablemente había sido
arroyado al tirarse...
El de seguridad dijo que el simplemente intentó evitar que se tirara
del tren (aunque a mi, que lo vi parcialmente, me pareció que le
pegaba...) y que finalmente se tiró igual. Llamaron a los bomberos
parece, porque aparecieron relativamente rápido (unos 15-20 minutos
después del incidente) y se dirigieron a donde estaba el hombre caído.
En seguida (no sé de donde o porqué casualidad) llegó la Gendarmeria
Nacional (para el que no lo sepa, son un cuerpo de militares argentinos
que en teoría deberían custodiar las fronteras, pero desde hace unos
años los gobiernos los usan de policías en la práctica).
Por mi parte me dispuse a intentar ayudar (tengo formación en
primeros auxilios y emergencias) y por eso me bajé del tren y me dirigí
al lugar del siniestro...me sorprendió que otra gente corría hacia el
mismo lugar, pero en este caso simplemente por pura morbosidad...sí, el
ser humano es decadente, sin duda.
Me impidieron ayudar, dijeron que la ambulancia ya estaba en
camino. Al hombre el tren le había amputado la pierna derecha a la
altura de la ingle (la cual levantó un bombero y puso al lado de su cuerpo) y
parte del brazo izquierdo...si había alguna posibilidad de salvarlo, no
podía hacerse con los medios que tenían los bomberos por lo que vi: le
pusieron un collar (collarín) cervical, y esperaron la ambulancia...
Los bomberos tenían una enfermera, que con guantes estaba arrodillada al
lado del paciente, pero evidentemente no tenían un DESA, ni siquiera
elementos para suministrar oxígeno...
Pasaron 40 minutos desde el incidente y la ambulancia no llegó,
escuché como un bombero decía que la enfermera solicitaba un medico para
certificar la muerte...probablemente el hombre se podía haber salvado,
pero en esas circunstancias sin duda no...me dispuse a irme...la gente
seguía hablando, un policía decía "...así seguro que pasa como suicidio,
porque nadie va a testificar que fue un robo, y por lo tanto queda como
que se suicidó...y claro, la familia si denuncia entonces va a cobrar
un dineral por parte de la empresa de trenes"..."increíble, encima
nosotros tenemos que pagar al chorro porque roba, mantener a su familia
con nuestros impuestos!" decía otra mujer que participaba en la
conversación.
"Pobre tipo, por un celular"...me quedo con esa frase...piénselo,
arriesgar la vida, ni siquiera pensar en lo que puede pasar si te tirás
de un tren en marcha, por un simple aparato electrónico que en el mejor
de los casos vendería por unos pocos pesos...y le salió mal, y yo y la
gente tuvimos que pedir que nos devolvieran la plata del boleto y volver
a casa por otros medios, en otro tren o colectivo atestado, y perder
tiempo, y también otro poco de vida, aunque no tanta como la que perdió
ese hombre por un teléfono móvil...
Y pensar que todo el tiempo en Argentina y en todos los países
del mundo los gobiernos a través de sus políticos roban millones con
ninguna consecuencia negativa para sus vidas y (lo que es más
sorprendente) nadie se queja o lo aceptan como normal, mientras los
medios de seguridad del estados se dedican a presionar a aquel que roba
celulares, y la gente sí toma estos pequeños "problemas cotidianos" como
si fuera el gran problema de la inmoralidad del mundo...mirada de
miope, problema de ciegos donde el tuerto es rey. Así es Sudamérica, ¿y
el resto del mundo? No, no tan diferente, no crea usted...
¿Tiene que ver algo esto con las artes marciales? ¿porqué lo escribo
acá? Tiene que ver, a mi entender al menos, con la supervivencia y la defensa personal,
también con la forma de vida de cada uno...creo, por lo tanto, que tiene
que ver mucho con las artes marciales...espero que los que lo hayan
leído estén de acuerdo conmigo. Gracias por llegar hasta acá, saludos!