Dojomarcial: vestimenta
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martes, 28 de enero de 2014

El cinturón en artes marciales: historia, uso y etiqueta

El cinturón es actualmente y por tradición un símbolo y una necesidad en las artes marciales. Aquí hablamos sobre su orígenes, historia usos, etiqueta y costumbres que hay que respetar en cuanto a esta prenda de la indumentaria marcial, incluyendo algunas las formas tradicionales de atarse el cinturón.

 
El cinturón, llamado "obi" en japonés, originalmente no tenía mayor importancia práctica en la vestimenta y moda del antiguo imperio nipón que la de evitar que se abriera el kimono (literalmente de "ki" de "kiru", "llevar" y "mono", "cosa" o "algo"). Pero la importancia no es solo práctica en lo que a la moda se refiere, y más todavía en un pueblo tan espiritual como el japonés. Así, existían y aún subsisten diversos tipos de "obis" que son usados para diversas ocasiones, y lo mismo se puede decir del tipo de nudos que se aplican a los mismos. Entre los más conocidos podemos mencionar al maru obi (el más formal), el fukuro obi (menos formal) y el nagoya obi (el más moderno, surgido en el siglo XIX y menos formal), cuyo nivel de formalidad era inversamente proporcional a su comodidad.

Al extenderse el uso de las artes marciales japonesas y otras, la costumbre de usar un obi o cinturón para atar el atuendo oriental usado en estas disciplinas se hizo universal, ya que la indumentaria de las artes marciales modernas es derivada del kimono, llamada más correctamente y de forma genérica keikogi o keikogui ("gi" era originalmente la ropa interior que se usaba bajo el kimono), y con un nombre específico que lo distingue en diferentes artes marciales: jodogi para el judo, karategi para el karatedo, aikidogi para el aikido, kendogi para el kendo, jujutsugi para el jujutsu, etc.

INDICE

  • Cinturón y jerarquía marcial
  • Cinturones y economía
  • Uso correcto del cinturón y degradación de las costumbres
  • Atarse correctamente el cinturón, tutorial práctico
  • Cinturón y jerarquía marcial
Por tanto, originalmente el color del cinturón, incluso en artes marciales, no tenía mucha relación con el nivel del alumno, el cual era establecido pura y exclusivamente por su maestro, sin que este tuviera ningún tipo de "referencia objetiva" del mismo. Sin embargo, como ya mencioné en otra oportunidad respecto de la pureza en artes marciales, esta idea fue cambiando con el paso de los años, hasta hacer que el color del cinturón se relacionara con el supuesto nivel de destreza de su portador.

La versión más romántica dice que el sistema de los cinturones de colores para indicar el nivel del alumno marcial está inspirado en las artes marciales tradicionales y el original uso del cinturón blanco. A medida que se avanza en la práctica de las artes marciales antiguas, el cinturón se iba ensuciando, y esa suciedad "del blanco al negro" indicaba el progreso del alumno, razón por la cual tradicionalmente no se lavan los cinturones, al igual que pasa con las banderas. Podríamos decir que la "opacidad" del cinturón marcaría su "historia", y por lo tanto un reflejo físico de la experiencia marcial etérea y menos cuantificable de su portador. De ahí que en las artes marciales en la que no se usa el cinturón, se tenga como tradición (opcional) no lavar el cinturón blanco, así su suciedad va reflejando "teóricamente" el nivel del alumno, su tiempo de práctica (o, al menos, la continuidad con la que limpian o no el tatami de su dojo ;-) ).

Lo cierto es que en Japón (y posteriormente en el resto del mundo) la introducción de los cinturones de colores es posterior a la definición de grados de aprendizaje entre los alumnos de cada arte marcial, algo creado o al menos institucionalizado por Jigoro Kano en el judo.

Jigoro Kano institucionalizó e hizo popular un sistema de grados usado ya por algunas escuelas de jujutsu, que dividía a los alumnos en "kyus" y "danes". Para identificar este nivel jerárquico entre los alumnos en el dojo, además del orden que se mantiene en la fila al saludar al inicio y fin de la clase, se establecieron tres cinturones distintos: el blanco (sexto, quinto y cuarto kyu), el marrón (tercero, segundo y primer kyu) y el negro (primer a quinto dan).

Los cinturones de colores como intermedio entre el blanco y el negro son un invento posterior surgido de la mano del llamado "método Kawashi" que asociaba ciertos contenidos mínimos que debía dominar cada alumno para acceder a cada cinturón de color, cada uno asociado con un kyu, del sexto al primero, en este orden: blanco, amarillo, naranja, verde, azul y marrón. Como se puede apreciar, el orden elegido para los colores va en función del "oscurecimiento" del blanco hasta llegar al negro, lo cual parece corresponderse con la tradición que anteriormente explicamos como origen del uso del cinturón negro como símbolo de experiencia y por lo tanto de estatus (jerarquía).

A nivel infantil sobre todo, se crearon además cinturones intermedios entre estos, para lograr que los chicos tuvieran un avance más lento y progresivo hasta llegar al cinturón negro.

Se dice que la creación de cinturones se hizo necesaria para que la mentalidad occidental, ávida de progresos, viera reflejado en algo físico sus avances marciales. Quizás por eso aún hoy en Japón (y en las escuelas de artes marciales de todo el mundo que se consideran más tradicionales) se sigue usando principalmente cinturones blanco, marrón y negro (además de los rojos y rojos blancos para los cinturones superiores) para identificar kyus y danes, limitando en general la utilización de los cinturones de colores a la práctica de artes marciales infantiles y al extranjero.

  • Cinturones y economía
Todos estos niveles, kyus, danes, cinturones, etc. también puede verse como motivados por una cuestión económica, o al menos son compatibles con esta. Al liberalizarse la enseñanza de las artes marciales con las nuevas gendai budo, y luego deportivizarse, el maestro pasó a ser profesor, y en todos los casos un profesional al que, como es lógico, se le debía remunerar por su labor. Por supuesto, los antiguos maestros también cobraban por su trabajo, y esto no sólo no es malo, sino que es necesario.

Pero la liberalización e incorporación de las artes marciales a los deportes las reunió en federaciones, clubes, etc. que también querían su parte de lo que empezaba a ser un incipiente negocio. Así, además de pagar una cuota por practicar y/o aprender un arte marcial, actualmente (en aquellas que se institucionalizaron a nivel deportivo) se cobra por avanzar de nivel o por intentar ser reconocido como de un mayor nivel (exámenes), por pertenecer legalmente a la misma a través de una federación, por participar en cursos, por titularse como profesor para poder enseñar, además de por las diversas indumentarias oficiales necesarias para competir "legalmente", etc.

Esto significa que a mayor cantidad de niveles, mayor es el dinero que deja un practicante en artes marciales para su profesor, club, federación y (muchas veces, por extensión) el gobierno y estado que regula todas estas prácticas deportivas, las tasa con impuestos, etc.

  •  Uso correcto del cinturón y degradación de las costumbres
A medida que pasa el tiempo, y sobre todo en la sociedad occidental (lo cual actualmente se refiere a casi todo el mundo, en cierto sentido) las costumbres de la etiqueta marcial o "rei shiki" se fueron relajando, ya sea directa o indirectamente. A esto contribuyó mucho el "mestizaje" de las artes marciales con los deportes, que dieron como resultado el priorizar normalmente la competencia antes que otros aspectos más tradicionales de las artes marciales, tanto antiguas como modernas.

La relajación en las buenas costumbres dentro de un dojo, incluso se llegan a adoptar algunas prácticas totalmente contrarias a la filosofía que implica el uso de un cinturón negro. Un ejemplo de esta decadencia de las artes marciales lo constituye la producción por parte de algunos inadaptados de los cinturones gastados artificialmente. En efecto, es sabido que los cinturones negros, con el uso, se van gastando y quedando con trazas blancas. Pues hay personas que buscan lograr lo mismo gastando el cinturón a propósito, como si esto no fuera más que una señal de su propia ignorancia marcial aumentada al cuadrado. Dicho de otra forma: el hábito no hace la monje y la mona, mona queda aunque se vista de seda.

El uso del cinturón no es una excepción, y así vemos tristemente como la mayoría (y no creo sea una exageración, sino una realidad) de los practicantes de artes marciales, incluso de altos niveles, no saben atarse correctamente el cinturón. La falta de la enseñanza de la etiqueta y/o la despreocupación por aprenderla llega a estos preocupantes niveles.

Para empezar, hay que decir que al cinturón hay que tratarlo con respeto, ya que refleja nuestra sabiduría...o debería. De hecho lo hace aunque no lo queramos, ya que podemos verificar un hecho curioso, fruto de cierta "selección natural": aquellos que son buenos artistas marciales en su disciplina llevan "casualmente" en perfectas condiciones de higiene y colocación su atuendo, tanto keikogui como obi, este último bien atado. Los que no, no...por tanto, indica sabiduría, para bien o para mal.

El cinturón también tiene, como es obvio, su razón práctica de ser: impedir que se abra el keikogi es la más evidente. Pero también en algunas artes marciales su función es servir de guía, por ejemplo, para saber si estamos moviendo la cadera como es debido, o para sostener la katana con su funda o el bokken (iado, aikido etc.).

La etiqueta manda que en principio nunca debe dejarse el cinturón tirado en el suelo: si se nos desata durante una práctica, debemos hacer un alto en el entrenamiento para volver a atarlo como es debido. Sin embargo, un cinturón correctamente atado, por definición, nunca debe desatarse durante toda nuestra sesión de aprendizaje marcial, hasta el momento en que lo desatemos nosotros mismos ya que (precisamente) esta es otra de las razones de hacer un nudo correcto con nuestro cinturón. Estos detalles hacen a la autodisciplina marcial.

El cinturón implica cierta jerarquía, y esta cierto orden que a su ve deviene en cierto respeto. En la práctica, esto significa que siempre hay que atender e intentar aprender más de aquellos que portan cinturones más "altos" que los nuestros. A su vez, la rei shiki dice que nunca debe denegarse la invitación a practicar de nadie, pero mucho menos de un cinturón más alto.

El cinturón, como dijimos, implica indirectamente un cierta disciplina con aplicaciones prácticas durante una clase de artes marciales. Por ejemplo, siempre que se trabaje cierta técnica o ejercicio por parejas, y salvo que el profesor o maestro que de la clase haya estipulado lo contrario, empieza a ejecutar la técnica el practicante con cinturón de mayor graduación.

Se dice que el cinturón no debe ser lavado, como ya explicamos. Sin embargo, esto tiene sus contradicciones "morales", sobre todo en aquellas artes marciales en las que se pretende que el no uso de cinturones de colores hasta llegar al cinturón negro implique la igualdad entre todos los practicantes kyus o, al menos, el no marcar la diferencia con una prenda de vestir.

La aplicación de la educación física a las artes marciales hace que se incorporen muchos materiales didácticos a las clases, y se aprovechen los que se tiene como "herramientas" para practicar, y es cierto que esto incluye al cinturón, sobre todo cuando se da clases a chicos. Esto significa que existe la posibilidad de usar el cinturón bajo las órdenes del profesor para realizar algún juego o práctica. Esto no debe considerarse una "afrenta a las costumbres tradicionales" ni mucho menos, ya que de ninguna forma tiene que implicar la pérdida de respeto por el compañero y por el propio cinturón, o el uso del cinturón irrespetuosamente fuera de dicho contexto (antes, durante o después de la práctica) como lamentablemente se puede observar en algunas clases de infantiles (pegarse con el cinturón, dejarlo tirado y seguir practicando sin él, llevarlo mal atado, etc.). El profesor o maestro responsable es el que debe garantizar que se mantenga este respeto independientemente de los momentos lúdicos de la clase.

La experiencia nos enseña que estas son algunas de las pequeñas normas que garantizan un orden y que evitan perder tiempo en clase de artes marciales, ya que (como suele suceder) todo tiene una razón en las disciplinas ancestrales, aunque la desconozcamos.

  •  Atarse correctamente el cinturón, tutorial práctico
Atarse un cinturón, bien mirado, no deja de ser algo trivial: como decía el señor Miyagi (Karate Kid), el cinturón, a fin de cuentas, no es mas que para evitar que se caigan los pantalones ;-). Sin embargo, por varias razones que mencionamos en este artículo, el cinturón a pasado a ser algo más en el contexto e las artes marciales, y por lo tanto requiere cierta atención que aquí le brindamos a modo de análisis divulgativo. Esto incluye el saber cómo atárselo correctamente. Vean el video de abajo:


Para que no haya excusas basadas en la ignorancia en esta época en que de nada sirve guardar secretos en las artes marciales, ni en ninguna otra parte (porque el que no da, no recibe), decidimos hacer un video tutorial sobre cómo atarse el cinturón correctamente, según nuestra experiencia y dependiendo el caso, para aquellos que si bien no lo saben, desean aprender, primer paso para toda sabiduría. Pero además aquí explicamos los preceptos más importantes a tener en cuenta para nunca olvidarnos de hacerlo bien.
  • ¿Dónde se ata el cinturón?
El cinturón debe atarse a la altura de la cadera (nunca en la cintura), del hara, para con su presión sobre este recordar el tandem, punto central para el dominio de las artes marciales. Debe sentirse atado sobre las crestas ilíacas (parte superior del ilió, principal hueso de las caderas) y no sobre estas (cintura).
  • ¿Cómo se ata el cinturón?
Debe dar al menos dos vueltas antes de atarse y sobrar a ambos lados de forma proporcional el resto del cinto. El sobrante debe ser de la longitud suficiente como para que pueda atarse y desatarse con facilidad, sin correr el riesgo de que se nos desate involuntariamente. Si nuestro cinturón no nos permite hacer esto (ya sea porque falta cinto o porque sobra) es que sencillamente no es de nuestro tamaño y tenemos que conseguir otro (o esperar a crecer...o adelgazar...o pasar de cinturón ;-) ). Hay excepciones al respecto con obis más anchos, como los usados en artes marciales como el iaido, donde el cinturón da más vueltas y se ata sin sobrande porque su principal función práctica es la de sostener la funda de la katana.

Luego de hacer el nudo, este puede "asegurarse" de diversas formas, algo sobre todo recomendable en artes marciales de lucha o cuerpo a cuerpo, donde se permite agarrar el keikogi o incluso el propio cinturón durante el combate, como sucede en el judo. En otros casos (como en karatedo) se recomienda todo lo contrario, no hacer un sobrenudo, ya que el sobrante de cinto suelto (las puntas o "bigotes" del cinturón) deben moverse al son de nuestra técnica para indicar un correcto uso de la cadera como expresión del dominio del hara.

  • ¿Cómo debe quedar un cinturón bien atado? ¿Qué nudo hay que usar?
Lo más importante es que quede simétrico, proporcional y plano. Es decir, que de por lo menos dos vueltas sobre sí mismo a la altura de la cadera y termine adelante con exactamente la misma cantidad de sobrante de cinto a cada lado. Se dice que este equilibrio es señal de un artista marcial a su vez equilibrado y centrado.

Si se divide en dos para empezar a atarlo desde adelante (forma más normal en que aprende a atarse el cinturón los principiantes) lograr esto es físicamente imposible, ya que el cinturón se cruzará a la espalda, no se enrollará sobre sí mismo como debería ser (ver video). Si el nudo no es plano, sino un nudo simple, también es casi imposible conseguir la simetría, por lo que tenemos que esforzarnos en aprender a hacer el nudo plano o cuadrado.

  • ¿Dónde debe colocarse el nudo?
El lugar en que se ata el nudo del cinturón también tiene su importancia. Tradicionalmente en el atuendo japonés el nudo solía atarse atrás, con algunas excepciones notables, como el de las prostitutas, que se lo ataban adelante por una cuestión práctica (es más fácil de hacer y deshacer).

En artes marciales el cinturón también suele atarse adelante en casi todos los casos, en la línea media del cuerpo, por cuestiones de practicidad (no de mismo tipo que las trabajadoras del sexo antes mecionadas, claro está ;-) ) aunque también con algunas excepciones, como sucede por ejemplo en algunas escuelas de kempo karate tradicional, donde solamente el maestro puede atarse el nudo en el centro, y los alumnos se lo atan a la derecha (mujer) o a la izquierda (hombre), y atárselo adelante no sólo está mal desde el punto de vista de la etiqueta, sino que implica desafiar a muerte al maestro que da la clase...así que ojo con usar un cinturón mal atado y que se mueva...porque al menos antes constituía un error difícil de remediar ;-).


¡¡Su comentario se agradece!! :-)

domingo, 15 de septiembre de 2013

Eligiendo keikogis o kimonos para artes marciales

En este artículo de Dojukaai para los que se inician en las artes marciales hablaremos del kimono para artes marciales, conocido como keikogi, indumentaria tradicional para la práctica de casi todas las disciplias marciales en la actualidad.

Kimonos para la práctica de karatedo (karateguis) y guantillas o guiantines de karate.
A los kimonos para artes marciales de forma general se les llama "keikogi", pero cambian su nombre dependiendo del arte marcial para el que se usan, pero cuando estas es japonesa: judogui (para la práctica del judo), karategui (para el karatedo), aikidogui (para el aikido), etc. Su diseño simple y resistente hace que hayan subsistido durante miles de años, incluso después de que la artes marciales emigraran a occidente. Si bien las artes marciales de contacto pueden practicarse simplemente con ropa holgada y cómoda, lo cierto es que los kimonos proporcionan una vestimenta tradicional junto con el cinturón que también cumplen un papel de uniforme: sirven para distinguir a los practicantes, marcar su rango o jerarquía (cinturón) e identificarlos entre sí como grupo marcial.

Lo básico que hay que saber para elegir un keikogi

A la hora de comprar en la actualidad, sin embargo, hay que tener en cuenta muchas cuestiones, ya que la confección tradicional de kimonos para entrenamiento fue reemplazada casi en su totalidad por la confección automatizada, en fábricas, y bajo el nombre de diferentes marcas.

Lo que primero determina el tipo de keikogi o kimono que tendremos que comprar para nuestra práctica, es evidentemente el tipo de arte marcial o deporte de combate que realicemos. En resumen, podemos hablar de dos tipos de kimonos:

- Keikogis diseñados para la lucha con agarres (deportes de lucha) tales como el judo y el aikido-
- Keikogis diseñados para la práctica de artes marciales de contacto en las que los agarres de la ropa no son algo normal, como karatedo o taekwondo o kung fu.

Los primeros son más gruesos y pesados, generalmente hechos de algodón tejidos con punto de arroz, y reforzados en las solapas, los codos, las rodillas, etc. Eso les permite soportar durante mayor tiempo los tirones a los que se ven sometidos en la chaqueta, y las rozaduras en el suelo que sufren los pantalones (ya que las artes marciales y deportes de lucha también tienen técnicas que se realizan en el suelo). A su vez, dependiendo de su calidad, su interior será más o menos cómodo, su confección más o menos flexible y su peso mayor o menor (cuanto menos pese, mejor).

Una técnica de judo (tomoe nague) donde se aprecia como se exige el judogui.
Los segundos suelen ser también de algodón, pero mucho más livianos y finos, careciendo de refuerzos. Incluso suelen traer en los modelos más rejillas de ventilación en los lugares más expuestos al sudor (bajo las axilas, en la espalda, etc.) lo que los hace mucho más frescos. Al mismo tiempo la chaqueta suele incorporar unas cintas laterales que permiten atar las solapas una vez cruzadas, lo que impide que se muevan de su lugar aunque se afloje el cinturón.

Luego de satisfechos estos requisitos básicos, en ambos casos, las diferencia de precios y marcas suelen hacerla ya ciertos detalles que también se aplican a cualquier traje de vestir: el corte, la calidad de la tela, su suavidad, su ligereza, la nitidez de sus colores y la resistencia a los lavados, etc.

Colores, medidas y normas de competición

En muchas artes marciales donde existe competición o exhibiciones, existen además reglamentos que determinan cuales son los colores válidos para los keikogis. Siendo el blanco (y a veces el negro) el tradicional aceptado en casi todas las artes marciales, se agregaron más recientemente otros, como el azul en judo, o diferentes colores para indicar la pertenencia a un equipo en competiciones de liga, etc. En todos los casos estas normas obedecen a cuestiones prácticas (distinguir a los participantes más fácilmente durante el fragor de la lucha) como políticas y comerciales (hacerlo más atractivo como espectáculo televisivo, potenciar las posibilidades de compra de equipo, etc.)

Si tenemos pensados competir en un futuro, hay que saber además que suelen exigirse ciertas medidas mínimas en los kimonos, sobre todo en los deportes de lucha. En el caso del judo, se exige que las mangas lleguen hasta la muñeca con los brazos extendidos, y que su ancho desde el brazo sea de 5 centímetros. Algo parecido se aplica a los pantalones, que no pueden exceder ciertas medidas mínimas de largo y ancho.

En cualquier caso, si como principiantes esperamos meternos en el mundo de las competiciones, habrá que echarle un ojo al reglamento de nuestro deporte de combate antes de hacer la compra de la indumentaria, porque existe estos y otros requisitos que sirven para "homologar" equipo (también para guantes, petos, protectores, cascos, guantillas o guantines, espinilleras, etc.). Y deberemos de tener en cuenta que este reglamento muchas veces varía dependiendo del país, región o incluso de la federación en la que queramos competir.

La edad del practicante y el pantalón

Cuando vamos a comprarle un traje de arte marcial a un chico, lo dicho anteriormente varía un poco. Para empezar, lo niños, al no tener tanta fuerza, pueden usar keikogis livianos y no reforzados, aunque su arte marcial sea de lucha (judo, aikido, sambo...). Es por eso que es raro encontrar kimonos de este tipo para talles pequeños, es decir, porque verdaderamente no hace falta.
 
Otro detalle importante cuando se compra indumentaria para artes marciales a un niño, es el sistema que permite ajustar los pantalones. En los modelos para adultos suele ser una cinta rígida incorporada al pantalón a modo de cinturón, y que da unas vueltas al mismo de una forma no demasiado convencional (sobre todo para los occidentales). Lo normal es que este sistema en los pantalones para niños se reemplace por un simple elástico y un cordón interior, más que suficiente para ellos y además mucho más fácil de poner y sacar, lo que hace que se manejen de forma independiente (de sus padres y de su profesor). Sin embargo, en algunos modelos la cinta existe incluso en los talles para menores, y por eso hay que observar este detalle y no comprar modelos así para nuestros chicos.


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jueves, 18 de octubre de 2012

Kesa: Diccionario de artes marciales

Kesa : Transliteración del japonés que se refiere a la línea diagonal del cuerpo que va desde un hombro hasta la axila del brazo contrario, nombre usado en artes marciales para indicar ciertas técnicas que controlan o atacan esa zona del cuerpo.

El significado anterior es un derivado del uso original de esta palabra, que hace referencia a un tipo de vestimenta tradicional budista que cubre esta zona, dejando el hombro por el que no pasa la diagonal desnudo, nombre también dado a la banda militar que, puesta en bandolera, cubría la misma zona del cuerpo. También escrito "Gesa" o "línea kesa".
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martes, 25 de septiembre de 2012

Do gi: Diccionario de artes marciales

Do gi : Transliteración del japonés que significa, literalmente "traje" (gi) para seguir el "camino" (do). Es decir, el traje usado en artes marciales, que puede ser un judogi, aikidogi, karatedogi, etc.

A veces escrito "do gui" y por extensión judogui, aikidogui, karatedogui (o karategui), etc. También llamado "keikogi"

viernes, 17 de septiembre de 2010

Koshita: Diccionario de artes marciales

Koshita: Parte de un hakama, compuesta de plástico o madera (tradicionalmente) que se pone bajo el cinturón por la parte de atrás, y ayudan a mantenerlo bien colocado.

Koshi-ate: Diccionario de artes marciales

Koshi-ate : Parte posterior rígida de un hakama que se ubica en la parte de atrás de la cadera, ayudando a mantenerlo bien colocado.

Ushiro-himo: Diccionario de artes marciales

Ushiro-himo : Cintas o tiras (himo) traseras (ushiro) de un hakama.

Mae-himo: Diccionario de artes marciales

Mae-himo: Cintas o tiras (himo) delanteras (mae) de un hakama.

Himo: Diccionario de artes marciales

Himo : Tiras o cintas con las que se fija un hakama a la cintura.

Hay dos, Mae-himo y Ushiro-himo.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Shin: Diccionario de artes marciales

Shin : Ver Makoto.

Makoto: Diccionario de artes marciales


Makoto : Sinceridad, honestidad.

Interpretación simbólica de uno de los pliegues del hakama según la tradición del budo. También conocida como "Shin".

Gi: Diccionario de artes marciales


Gi : 1.- Honor, justicia. Interpretación simbólica de uno de los pliegues del hakama según la tradición del budo.

2.- Traje. Tradicionalmente, ropa interior bajo el hakama del que deriba el "dogi" moderno.

Jin: Diccionario de artes marciales

Jin : Benevolencia, generosidad.

Interpretación simbólica de uno de los pliegues del hakama según la tradición del budo.

Koh: Diccionario de artes marciales

Koh : Piedad, devoción.

Interpretación simbólica de uno de los pliegues del hakama según Morei Ueshiba.

Chugi: Diccionario de artes marciales


Chungi : Ver Chu.

Chu: Diccionario de artes marciales

Chu : Lealdad, fidelidad, devoción.

Interpretación simbólica de uno de los pliegues del hakama según la tradición del budo. También conocida como "Chugi".

Hida: Diccionario de artes marciales

Hida : Siete pliegues o dobleces de un hakama, cada uno de los cuales tiene distintas interpretaciones simbólicas según el budismo zen o de las tradiciones marciales japonesas (budo)

Según la tradición zen se habla que cada himo representa simbólicamente a los cinto elementos (la tierra, el agua, el fuego, el viento el vacío) y a los principios del yin y el yang. Según la tradición del budo, se dice representan yuyi, jin, gi, rei, makoto o shin, chu o chugi y meiyo. Según Morei Ueshiba, los pliegues representan jin, gi, rei, chi, shin, chu y koh.

Hakama: Diccionario de artes marciales

Hakama : Pantalón largo tradicional japonés, usado originalmente por los samurais con el fin de proteger las piernas en combate, y más adelante como símbolo de estatus.

En la actualidad es utilizado con fines decorativos o ceremoniales, en actividades artísticas y artes marciales tales como el aikido, el kobudo o el iaido. Posee siete hida, cinco adelante y dos atrás.