Dojomarcial

domingo, 18 de mayo de 2014

Kata con Ekubo (remo okinawense)

Video de exhibición de una kata de kobudo con ekubo (remo tradicional okinawense) por el sensei Kinjo Hideyoshi, 6to Dan Shorin Ryu. 1er Ecuentro Zen Latinoamericano (abril 2014, Bs. As., Argentina).
 

Ekubo (remo) Kobudo Kata - por Sensei Kinjo... por dojomarcial
 
El Eku o remo tradicional es un arma de las menos conocidas dentro del kobudo, de ahí lo interesante de esta exhibición marcial que espero que disfruten.
 

viernes, 2 de mayo de 2014

Demostración de Iaijutsu (Tenshin Shōden Katori Shintō-ryū Argentina)

Video donde se aprecia una demostración de técnicas de desenvaine y corte (iaijutsu) con katana (sable japonés) por la escuela Tenshin Shōden Katori Shintō-ryū, en una demostración llevada a acabo en el contexto del 1er Ecuentro Zen Latinoamericano (abril 2014, Bs. As., Argentina).


Según Wikipedia, "Tenshin Shoden Katori Shinto Ryu (天真正伝香取神道流), que transliterado significa "El verdadero método de enseñanza desde el cielo de la Escuela shintoista de Katori", es una antigua escuela tradicional de arte marcial japonés o Koryū Bujutsu. Fundada por Iizasa Ienao (飯篠 長威斎 家直 / Iizasa Chōi-sai Ienao, 1387–1488) en el pueblo de Iizasa (actualmente Takomachi, en la prefectura de Chiba), quien vivía cerca del santuario shintoista Katori. La escuela a sí misma se data del año 1447, sin embargo el año 1480 parece ser históricamente más exacto.

Popularizada en occidente por la dedicación y los artículos de Donn F. Draeger (1922–1982), está considerada por el gobierno japonés como la más distinguida de todas las tradiciones marciales japonesas. Desde el año 1960, la Escuela posee la distinción de Tesoro Cultural Intangible de Japón (Mukei Bunkazai).

 
Actualmente, el Soke es Yasusada Iizasa (飯篠 修理亮 快貞 / Iizasa Shūri-no-suke Yasusada), descendiente directo del fundador por 20ava generación. Quien no ejerce como instructor y este rol de instructor-jefe es asumido por el (Shihan) Risuke Ōtake (大竹利典 / Otake Risuke, nacido 1926). En Katori como en varios estilos de Japón, el Soke debe ser integrante de la familia fundadora, entrene o no.

La Escuela con la supervisión del Shihan Otake es practicada en diversos países del mundo, con respectivos representantes nacionales/regionales (shidosha):
  • América central y del Norte - Phil Relnick
  • Argentina - Mario Lorenzo
  • Brasil - Jorge Kishikawa
  • España - Francisco Comerón y Jacobo Rodríguez
  • Finlandia - Kai Koskinen
  • Francia - Jean Paul Blond
  • Holanda - Erik Louw
  • Inglaterra - Michael Jay y Adam Lancashire
  • Irlanda - Jeffrey Balmer
  • Italia - Luisa Raini
  • México - Daniel Masayoshi Ardila
  • Noruega y Dinamarka - Eri Kusano
  • Rusia - Stanislav Loukianov
  • Sudáfrica - Charles Louw (sin relación con el holandés mencionado anteriormente)
  • Vietnam - Malte Stokhof

Maestros

  • Soke Yasusada Iizasa
  • Shihan Risuke Ōtake"

sábado, 19 de abril de 2014

Defensa contra el arrebato como modalidad delictiva

La marginalidad que existe en la Ciudad de Buenos Aires y sus alrededores, sumada a las particularidades de un a veces pésimo servicio de transporte, hace que esté instalándose desde hace años cada vez más una modalidad delictiva de la que advertimos acá desde el punto de vista de la defensa personal.

Locomotora diesel de un tren argentino. 

Tradicionalmente en Argentina existe (y sigue existiendo) el "punga", entendiendo este como la persona que te roba sin que te des cuenta: te saca algo de la cartera, del bolsillo, del bolso de la dama o del caballero, con sutileza, casi con la habilidad de un político. Por las características de su "profesión", el punga raramente es atrapado, sobre todo, como es evidente, si es bueno en lo que hace.

Sin embargo, desde hace unos años la marginalidad ha devenido en una nueva modalidad delictiva, el "arrebato". Con "nueva" me refiero, por supuesto, en cuanto a su instauración como algo común, sobre todo en los medios de transporte argentinos. Sin ir más lejos, el que les escribe ha visto de forma directa en los últimos meses dos arrebatos de este tipo, y con anterioridad uno que terminó en la muerte del arrebatador (leer al respecto aquí)

El arrebatador es lo contrario al punga: no roba con sutileza, sino que te saca de forma violenta y rápida lo que te quiere robar y se presta inmediatamente a la fuga, confiando en la sorpresa y la velocidad de escape. Es un tipo de robo muy acorde con la marginalidad que se da en las urbes del país del tango, ya que no precisa gran habilidad, solo valor y adrenalina, algo que suelen tener las personas llevadas a la desesperación por el síndrome de abstinencia de alguna droga...es decir, los que realizan este robo "a lo bestia", suelen ser drogadictos, o personas que no necesitan una gran "formación" o "destreza" para llevarla a cabo...cuanto más decae una sociedad en su conjunto, más surgen este tipo de personas.

Sonará loco, pero lo cierto es que en una sociedad próspera, hasta los ladrones son mejores "profesionales" y se hacen cada vez más complejas sus técnicas. En cambio, en una sociedad en decadencia ocurre lo contrario.

Dos de estos arrebatos que presencié fueron en un tren, y un tercero en un colectivo (autobús). En uno el ladrón logró su objetivo y dejó a todos perplejos sin tiempo a nada (colectivo), en otro luchó y terminó muerto al caer del tren, y en el tercero fue detenido por los pasajeros y luego puesto en custodia por las autoridades en la siguiente estación.

Las notas periodísticas de cualquier diario del país confirman que este tipo de robos, sobre todo de celulares o teléfonos móviles, son de lo más habitual, principalmente en medios de transporte. En los colectivos suceden cuando estos están parados, en las terminales, y antes de que arranquen, alguien que se hace pasar por un pasajero común comete el hurto y se da a la fuga. En los trenes, aprovechando que muchos vagones de casi todos los ramales viajan con las puertas abiertas, los arrebatadores agarran violentamente lo que quieren robar, y saltan por la puerta, normalmente cuando el tren ya está cobrando velocidad.

Daré algunas normas básicas de precaución para tratar de no ser víctima de este tipo de arrebatos:

  • Si usa un celular en un medio de transporte, esté particularmente atento durante el ascenso de pasajeros, la cercanía y/o el arranque del mismo para alejarse de una estación o parada.
  • Si puede, elija un asiento lo más alejado posible de los pasillos y de las puertas del transporte en cuestión. Todos los casos que presencié se dieron sobre personas que estaban cerca de puertas y pasillos siendo, por tanto, los más fáciles de robar con un arrebato.
  • No se siente en el suelo ni esté cerca de las puertas (sobre todo si están abiertas y si el medio de transporte está parado o recién cobrando o disminuyendo la velocidad), algo lamentablemente común y a veces imposible de evitar en los transportes argentinos, debido a que se viaja pésimamente.
  • No se deje tomar por sorpresa. El arrebato raramente funciona sin el efecto sorpresa. Esté atento a las personas que lo rodean y su actitud.
  • Esté aún más atento si usted es mujer o no es particularmente fuerte, alto o "intimidante" por su tamaño, contextura física, etc. En todos los casos que presencié los ladrones robaron a mujeres, a personas débiles o distraídas.
  • No obstante lo anterior, no espere poder detectar a un arrebatador por su apariencia: todos somos gente común hasta que dejamos de serlo, no caiga en la trampa de creer que puede detectar a un ladrón por su aspecto de antemano, nada más lo hará por sus acciones, y estas tenderán (en el caso del arrebato) a tomarlo por sorpresa. El ladrón que consiguió su objetivo en el colectivo no me llamó para nada la atención, y cuando quisimos reaccionar (los pasajeros) ya había corrido 100 metros con su botín...

lunes, 7 de abril de 2014

Defensa personal dosificada

Cuando tenemos que defendernos de un ataque que no tenemos posibilidad de evitar, pero en el cual a su vez vemos podemos salir airosos con relativa facilidad, no sólo tenemos que preocuparnos de nuestra propia seguridad, sino también de la de la persona que nos ataca, aunque parezca paradójico.


En efecto, cuando uno se defiende de forma activa (contraataque, ataque) hay que saber dosificar la violencia empleada. Esto tanto por motivos morales como legales. Sin embargo, los que practican defensa personal, o un arte marcial aplicado a la defensa personal, muchas veces lo hacen utilizando principalmente técnicas que son potencialmente mortales o gravemente incapacitantes.

Una defensa personal realista, por tanto, tiene que prever simulacros de situaciones en las que se sepa como reducir a un atacante teniendo en cuenta el daño que se le vaya a hacer a dicho atacante, y el objetivo perseguido por la defensa (huir, deternerlo, defenderse de otros o a otros, etc.). Es decir, sabiendo dosificar la defensa para poder dañar más o menos dependiendo de la situación. Dicho metafóricamente: no podemos usar un cañón para matar una mosca, ni una gomera para derribar a un elefante...y además, puede que no queramos ni siquiera matar a una mosca (aunque podamos hacerlo) y que solo queramos asustar al elefante (porque no podemos hacer otra cosa...).

Así, el repertorio de técnicas de ataque y defensa cuerpo a cuerpo para situaciones de defensa personal tiene que ser suficientemente amplio. Pero me atrevo a decir que debe priorizar más las técnicas que no son gravemente incapacitantes en lugar de las que sí lo son, y dejar casi totalmente de lado la práctica de técnicas mortales que (salvo que cumplamos tareas como parte de fuerzas de seguridad, militares, policiales, etc.) raramente tendremos que usar. Porque recordemos que la defensa personal es eso, defensa, no venganza o ataque o una excusa para practicar artes marciales por la calle.

viernes, 21 de marzo de 2014

Defensa personal ante armas blancas: algunos fundamentos

Lamentablemente, se está haciendo cada vez más popular el uso de armas blancas de todo tipo para llevar como "souvenir" en la calle. Me refiero a navajas y cuchillos de diversos tamaños y diámetros, preparados muchos de forma tan que pese a no ocupar mucho al ser retráctiles, pueden descargar puñaladas mortales debido a su forma, canalizaciones, filo, serrado, etc.


Defenderse contra una cuchillada no es, en teoría, más difícil que hacerlo ante un empujón o un golpe. El factor que lo hace totalmente diferente en la práctica es que las consecuencias de recibirla pueden ser fatales, mortales...y así, pueden pasar dos cosas:
  • Si sabemos que nos enfrentamos a alguien que tiene un cuchillo, el miedo puede hacernos reaccionar de forma inadecuada, paralizándonos, por ejemplo (pánico).
  • No ver el arma hasta que es tarde, y no reaccionar adecuadamente porque pensamos que va a ser un simple empujón o golpe.
Un ejemplo de lo que puede ocurrir si no se está atento al contexto: el que recibe el navajazo no debería haber increpado a esa distancia a un desconocido, máxime si mantiene la mano oculta. Su reacción fue a la vez lenta e inadecuada. Las consecuencias, fatales para el agredido.

Por eso, en situaciones potencialmente problemáticas que pueden surgir en supervivencia urbana (zonas peligrosas, intimidaciones por parte de personas desconocidas, etc.) lo principal es estar muy atento para reaccionar si no vemos las manos del atacante, o las mantiene ocultas; y reaccionar tranquila pero contundentemente si el ataque con el arma blanca es inminente.

En este último caso, debe tenerse particular cuidado en algunos aspectos:
  • Priorizar la esquiva al bloqueo, y acompañarla con bloqueos seguros (a dos manos).
  • Si realizamos agarres, hacerlo solamente si estamos totalmente seguros de que no implicarán un corte por parte del atacante (por ejemplo, al agarrar la muñeca de la mano que sostiene el arma sin haberla inmovilizado o antes de desarmarlo sería un potencial error).
  • Dar una respuesta proporcional al ataque, ataque que probablemente nos podría haber costado la vida. Lo cual implica actuar en el sentido contrario al movimiento natural de la articulación y, por ejemplo, romper el brazo (muñeca, codo) del atacante, inmovilizarlo o neutralizarlo de forma efectiva, etc..
  • Tener mucho cuidado al manipular el arma una vez reducido el atacante, pero no olvidarnos nunca de que desarmarlo o incapacitarlo para que no vuelva a contraatacar cuando decidimos abandonar la zona. Esto último no es negociable.

viernes, 7 de marzo de 2014

¿Vamos a practicar o a entrenar?

En castellano la diferencia entre "entrenar" y "practicar" es sutil, pero en artes marciales japonesas es importante y hay que tenerla en cuenta.


Personalmente nunca me gustó decir "voy a entrenar" al ir a hacer aikido, judo o karate siempre pensé que lo más correcto era decir "ir a practicar", ya que entrenar implica para mi una repetición de ejercicio físicos con el objetivo de mejorar el rendimiento deportivo, mientras que las artes marciales no son eso según entiendo, son algo más...ese algo más implica cada día incorporar nuevos movimientos, nuevas "trazas neuronales", gracias a movimientos que no dominamos y que pasamos de a poco a constituir en reflejos propios, de pensarlos a no pensarlos. Si cada día repitiéramos nada más lo que sabemos y nos quedáramos en eso, ahí sí estaríamos entrenando como en un deporte más y no practicando una disciplina marcial.

Esto no quita, por supuesto, que entrenar es una forma deportiva totalmente válida de encarar incluso las artes marciales, entendidas en ese caso como deportes de combate o como una mera disciplina física. Pero, insisto, las artes marciales, tradicionalmente, son algo más.

Después me enteré que no estaba tan errado con esta distinción que hacía en mi mente y al hablar, porque a nivel tradicional japonés (de donde surgen las artes marciales que practico) se piensa más o menos igual.

Los propios japoneses marcan claramente la diferencia entre "Reshu" (entrenar) y "Keiko" (practicar). La diferencia para ellos no es tan sutil como con los términos en español, sino que, por el contrario, implica en el primer caso una preparación exclusivamente física, mientra que en el segundo caso hace referencia a una preparación mucho más amplia que involucra al espíritu o la mente toda, en comunión, por supuesto, con el cuerpo. De ahí que uno pueda hacer "keiko" no solamente en "budo", sino en otras disciplinas "zen" como la de la del arte de la ceremonia del té o el arte de los arreglos florales.

No olvidemos esto al ir a practicar al dojo, y si somos consecuentes, avanzaremos en todos los planos de existencia, no solo en el del rendimiento físico.

miércoles, 5 de marzo de 2014

¿Qué hacer si un tipo drogado y borracho entra en tu piscina?

Parece una pregunta ridícula, ¿no? Y no hay duda que lo es. Pero lo gracioso es que esta pregunta describe una situación real de defensa personal que he vivido, y demuestra algunas cosas sobre lo inútil que resulta practicar una defensa personal basada en tácticas y técnicas rígidas y repetitivas.


Hay algunos instructores y maestros que dicen enseñar defensa personal, que creen que es suficiente con practicar técnicas de artes marciales para ser un experto en defender a uno mismo y a los suyos. Sin embargo, olvidan que las situaciones reales no sólo son potencialmente "casi" infinitas, sino que además (y sobre todo) no serán nunca como uno las imagina o las espera. Esto puede ser positivo ("fue más fácil de lo que pensaba que podría haber sido defenderme...") pero también, y gracias a las leyes de Murphy, en la mayoría de los casos será negativo ("nunca me imaginé que me pasaría algo así...").

Volviendo a la pregunta que da título a este artículo, les cuento que en un caso así hay que evaluar al supuesto borracho, y ver si además de estar drogado por el alcohol y llevar un porro en la mano (tal como ocurrió en este caso real que les contamos), no es además una persona peligrosa por tener algún arma blanca o arma de fuego oculta. Una persona que salta la valla o reja de 2 metros que cerca una piscina privada, y que está lo suficientemente drogada como para ducharse calzado y vestido, y con un porro en la mano, y luego sin más tirarse a una pileta, frente a la gente que estaba bañándose y al propio socorrista (los cuales realmente se quedaron sorprendidos por lo bizarro de la situación), una parsona así, evidentemente, puede no estar en sus cabales, ya sea por la ebriedad o porque simplemente es un idiota...pero los idiotas, no olvidemos, también pueden ser peligrosos.

Lo primero es mantener una distancia adecuada, es decir, no estar a menos de dos metros de esta persona. Lo segundo, y si se es el responsable de la seguridad (socorrista en este caso) prevenir a la gente de lo mismo. Lo tercero, hablarle a esta persona, y exigirle que se retire. En este caso, la persona lo hizo...pero luego de que se amenazara con que se llamaría a la policía, ya que una de las bañistas se puso un poco histérica y se trenzó con este joven en una batalla de insultos que podrían haber terminado mal...

Eso nos lleva a un cuarto y muy importante punto: nunca debe provocarse una pelea si se puede evitar. Esto significa que no debe provocarse ni siquiera verbalmente a una persona que sabemos está desequilibrada. Máxime si, como en este caso (luego se comprobó) esta persona estaba en compañía de otras...y estas otras podían ser tan tontas (o peligrosas) como él y apoyarlo, ya sea verbalmente o con violencia...

Las situaciones en que puede darse el caso de tener que defenderse (como esta) son imposibles de predecir. Pero la práctica variada e imaginativa, además de las situaciones reales que se vayan viviendo (también como esta), nos darán la experiencia necesaria para sentirnos, sino confiados (en defensa personal la confianza absoluta no es buena), al menos seguros de nuestras capacidades ante una emergencia o un ataque, y así estar lo mejor preparados posible psíquicamente para repelerlo (la preparación física y técnica, ya sabemos, es otra historia), siempre que, por supuesto, la realidad y nuestra suerte lo permitan.