Dojomarcial: concentracion
Mostrando entradas con la etiqueta concentracion. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta concentracion. Mostrar todas las entradas

sábado, 21 de septiembre de 2013

Karate Do profundo, Cartas desde Ikigai Dojo

Uno de mis maestros de karate contribuye a nuestro blog Dojukaai con su gran sabiduria, desde su dojo Ikigai. Interesante reflexión para comprender un poco más el origen y el objetivo profundo del Karatedo y, me atrevo a decir (esto corre por mi cuenta) de cualquier artes marcial o, incluso, disciplina no marcial que persiga o transite el "DO" como camino hacia la autosuperación. Sigan leyendo, espero les guste amigos.

"...  Que Alegria saber de ti!...

... Me comentaba un día el Maestro Lahiguera que el núcleo actual de la Sotokan anda detrás de encontrar (o recuperar a poco que uno atienda ciertas claves de Funakoshi), un sentido más profundo a la práctica del Karate... Do... y que vaya más allá del mero aspecto combativo cuya eficacia es tan efímera como ilusoria... Pues nadie controla los imprevistos... ni los previstos...

... Pero no vengo a hablar de Sotokan... Podría igual mentar Shito Ryu o cualquier otra... Hay un punto de origen donde se disuelven las meras diferencias técnicas... 

... Karate Do, en mi humilde modo de entenderlo y vivirlo, va mucho más allá no solo de la capacidad destructiva... sino incluso de la capacidad sanadora tanto a nivel emocional como físico que nos ofrece sabiendo usar el Pranayama en Kata... sabiendo, también, el significado funcional de tales  combinaciones motrices que llamamos Kata...

... Va mucho más allá incluso del movimiento físico... y mental... 
... Recordando a Platón, Karate Do habla de una experiencia sensitiva desde una existencia inteligible...

... Utiliza El Movimiento por supuesto, pero para hacer una progresión hacia la trascendencia de este... Karate no habla de valores éticos tanto como de Conexión con El Todo... Ya te conté que una de las acepciones del significadoo de Kara es la de 'Lo Absoluto'... 
... Entonces Karate termina abandonando la lucha, que incluye los conceptos de perder, ganar e incluso empatar...

... Esforzarse es luchar... Y se ha de aprender Lo Que es luchar para conocer Lo Que No Es luchar... Pero no debemos anclarnos ahi, como identificativo de un Ego determinado... Yo Soy lo que hago... No creo... 

... Yo hago segun Soy... se me antoja más...
... Uno es parte de un Universo en continuo movimiento y Uno es la adaptación continua... El famoso Be Water de Bruce Lee que se entendiò como un simple concepto táctico... No somos solo 75% de agua cuando estamos en el Dojo... También, y esa es una de las claves, cuando estamos fuera del Dojo...

... Pero todo tiene un proceso... y como el árbol,  todos terminamos recibiendo Luz y Agua de una manera u otra... Hoy un mail... mañana un buen entrenamiento... pasado una excelente manzana Fuji (son mis favoritas... estàn colmadas de jugo... te las recomiendo justo despues de entrenar)... 

... La adaptación a cada instante nos evita el fatigoso trabajo de intentar las cosas cuyo previsto resultado suele ser dudoso... si no... no sería un intento... sería un Hecho....

... Y cómo mantenerse estable en cada instante?... Volvemos a encontrar la respuesta en Kata... La Actitud mantenida durante el movimiento entre forma y forma... y también una vez alcanzada la siguiente forma... Como enseña e interioriza Kata, mantener el Zanshin hacia El Vacio... de donde todo emana... Mantener el Zanshin a La Respiración... por donde todo se materializa ('El Verbo se hizo carne', dicen otros)...

... Mantener el Zanshin a La Conciencia de que somos parte de un Universo como expresión de un Orgánismo Mental Vivo e Inteligente, que se mantiene en continua expansión autocreándose en cada momento lo justo necesario para continuar Su tal  Expansión...

... Quie comprende esto... Pierde el miedo...y abandona los intentos...
... Humildemente asi lo vivo... asi trato de cultivarlo... 
... Un saludo como Quietud de una noche de Verano...


Salud!"

Como siempre, te invito a participar usando los comentarios. Al mismo tiempo, si te gusta el blog o esta entrada, recomendala usando los botones de "Twittear", "Me gusta" y "+1 de Google".

martes, 17 de septiembre de 2013

La meditación Zen y las artes marciales

Mucho se habla de la cara oriental, de meditación, incluso "mística" de las artes marciales en general. Probablemente se habla tanto, como tanto se ha perdido este aspecto al emigrar las artes de combate a occidente (física o teóricamente) y, con influencias de ida y vuelta, mezclarse y confundirse con los deportes y con otras disciplinas hasta la desaparición de lo que bien podemos denominar su "esencia".
 

¿Cuál es el sentido de las técnicas de meditación Zen en disciplinas pensadas para la lucha cuerpo a cuerpo, con o sin armas, pero siempre a muerte? ¿Cuál es el sentido de introducir la meditación Zen al combate? La respuesta, al menos en lo que atañe al aspecto práctico o técnico, podría sintetizarse en una frase: lograr el mayor control posible de nuestros movimientos, en este caso movimientos (técnicas) marciales destinadas a herir y matar, a vencer en el combate y la guerra en la época en que las armas que contaban eran las armas blancas, y las armas de fuego todavía no habían hecho su aparición devastadora.

En este contexto, la meditación Zen se entendió como un aliado perfecto del guerrero, del Samurai: le proporcionaba una técnica mental que, con suficiente práctica y dedicación, le enseñaba como dejar de pensar. Entendámonos: dejar de pensar, en este contexto, implica dejar de preocuparse por los pensamientos pasados y futuros, concentrarse en el flujo de pensamiento del ahora, en los actos concretos que se están ejecutando, transfiriendo el dominio consciente de la mente al cuerpo, a los reflejos, a los movimientos psicomotrices grabados con la práctica y la repetición en nuestro cerebelo, y que fluyen en los verdaderos artistas marciales totalmente al margen de la consciencia. Traducido esto al aspecto marcial, significaba que un guerrero podía concentrarse totalmente en lo que estaba haciendo, independientemente de las distracciones internas (preocupaciones) y externas (acciones del enemigo que no influyeran directamente en su acción de combate).

La meditación Zen daba las herramientas para poder actuar desde lo que podríamos denominar "el cuerpo instintivo" hacia "la mente consciente", que sabemos ahora (o al menos estoy convencido) no son nada diferente, sino lo mismo. Porque esto va más allá de las artes marciales, es una ley que se aplica a todo movimiento corporal con el fin de la eficacia. Toda técnica deportiva implica este camino: pasar de la consciencia hasta aprender el gesto motor, al automatismo de dicho gesto convertido en técnica, en estilo, y por lo tanto dejar la mente para "guiar" ese flujo, reflejo instintivo aprendido (automatismo, mecanización) en la dirección adecuada, pero sin concentrarse en los detalles, sino solamente en el objetivo.

Por poner una metáfora tecnológica, sería algo así como lo que en programación un analista de sistemas hace al manejar variables u "objetos" que ya dentro incluyen una serie de tareas preestablecidas por las que no tiene necesidad de preocuparse. O cómo un General que maneja un ejército de soldados que sabe exactamente qué es lo que debe hacer y lo hará independientemente de la consciencia de su General. O como una tejedora que teje con lana prefabricada en un telar industrial. O, en definitiva, como cualquiera que usa una herramienta que facilita el trabajo, en este caso aprovechándose de las fabulosas capacidades instintivas de nuestro cuerpo-mente.

Pero el Zen proporcionaba al Samurai algo más, algo que incluso después de que sus artes guerreras se transformaran en obsoletas por la evolución de las armas de fuego, igual siguió siendo útil. Útil no sólo para los guerreros y artistas marciales, sino para cualquiera que (por las circunstancias que fueran) se decidiera a seguir por el camino de la meditación, que sin duda fue conservada hasta nuestra época por doctrinas espirituales y artes marciales como el Karatedo, el Aikido y otras (siempre y cuando sean practicadas en su totalidad, y sin olvidarse de esta esencia ancestral que les daba sentido). Precisamente, el Zen es lo que proporciona ese "DO" (camino) de todas las artes marciales.

En mi opinión, ese plus (añadido al aspecto práctico para el combatiente) que proporcionaba y sigue proporcionando el Zen, puede dividirse en tres aspectos, tres escorzos de un mismo principio: el cotidiano, el vital y el trascendental.

En el aspecto cotidiano, la meditación nos da tranquilidad, nos pone en perspectiva los problemas de la vida al bajarnos a la Tierra, y desinflarles (por decirlo de alguna forma) su pretendida universalidad, su desesperación producto de exagerar un inconveniente simplemente porque no podemos resolverlo de forma inmediata, o bien como quisiéramos. Nos recuerda que somos animales mortales, no dioses.
En el aspecto vital, la medicación nos devuelve a las raíces animales, instintivas de la vida. En definitiva, pone el sentir por encima del pensar, y hace que todo problema (siempre fruto del pensamiento, de deseos futuros insatisfechos) desaparezca. Ya que cualquier ser deja de tener problemas mientras solo se concentra en sentir y respirar, y nada más. De la misma forma que un gato no puede más que sentir placer mientras ronronea.

En el aspecto trascendental, el Zen "ata" a la vida, hace dejar de temer la muerte o (lo que es lo mismo) la incertidumbre por el futuro. Dicho esto con la salvedad de aquellos filósofos y pensadores que van más allá de la reacción del común de los mortales, el Zen tranquiliza ante las grandes incertidumbres, desde algo tan simple y orgánico como el acto de respirar y sentir, de percibir sin más, de lo que los griegos llamaban "contemplación". Contemplación, en este caso, al margen de toda interpretación consciente, pero contemplación de uno mismo, desde adentro, en el más amplio sentido de la palabra.

Gracias por llegar a leer hasta este punto, todo un record en la era de Internet. Por último les digo que, como siempre, que esta es solamente mi opinión, no excesivamente erudita, sobre este tema, de acuerdo a mis conocimientos y mi reflexión racional, basados en fuentes todo lo confiables que pude encontrar y en mi experiencia en las artes marciales.

Como siempre, te invito a participar usando los comentarios. Al mismo tiempo, si te gusta el blog o esta entrada, recomendala usando los botones de "Twittear", "Me gusta" y "+1 de Google".

jueves, 10 de enero de 2013

Kime: Diccionario de artes marciales

Kime : Transliteración del japonés que, derivado de "kimeru" significa "conclusión", "decisión" o "terminación".

En judo hace referencia al dominio o "control" efectivo sobre el cuerpo de un contrincante a través de una técnica de inmovilización o luxación. En karate se asocia también al concepto de "fuerza", en el sentido de aprovechamiento de la energía física y mental en el momento de una aplicación técnica, de la "concentración" o "enfoque" de la misma en un punto dado.
Como siempre, te invito a participar usando los comentarios. Al mismo tiempo, si te gustá el blog o esta entrada, recomendala usando los botones de "Twittear", "Me gusta de Facebook" y "+1 de Google".

sábado, 18 de septiembre de 2010

Mokuso: Diccionario de artes marciales

Mokuso : Transliteración del japonés que hace referencia al el inicio de un momento de meditación, en artes marciales japonesas, anterior y/o posterior a una clase (en karate, aikido, etc.).

Literalmente significa "concentrarse", por lo que a veces se dice "mokuso kokyu ho", es decir, en la respiración, base de la meditación.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Chakugan: Diccionario de artes marciales

Chakugan : Transliteración del japonés que literalmente significa "mirada".

Forma de mirar, sin fijar la vista en ningún objeto en particular, como si esta estuviera perdida en el infinito, y que se aplica durante la ejecución de un kata en karatedo y otras artes marciales japonesas. El chakugan normalmente precede a la aplicación técnica (primero se fija el objetivo con la mirada, después se actúa), aunque puede ser simultáneo a las mismas dependiendo del tipo de kata de que se trate y/o escuela que la ejecute.