Dojomarcial

sábado, 21 de septiembre de 2013

Karate Do profundo, Cartas desde Ikigai Dojo

Uno de mis maestros de karate contribuye a nuestro blog Dojukaai con su gran sabiduria, desde su dojo Ikigai. Interesante reflexión para comprender un poco más el origen y el objetivo profundo del Karatedo y, me atrevo a decir (esto corre por mi cuenta) de cualquier artes marcial o, incluso, disciplina no marcial que persiga o transite el "DO" como camino hacia la autosuperación. Sigan leyendo, espero les guste amigos.

"...  Que Alegria saber de ti!...

... Me comentaba un día el Maestro Lahiguera que el núcleo actual de la Sotokan anda detrás de encontrar (o recuperar a poco que uno atienda ciertas claves de Funakoshi), un sentido más profundo a la práctica del Karate... Do... y que vaya más allá del mero aspecto combativo cuya eficacia es tan efímera como ilusoria... Pues nadie controla los imprevistos... ni los previstos...

... Pero no vengo a hablar de Sotokan... Podría igual mentar Shito Ryu o cualquier otra... Hay un punto de origen donde se disuelven las meras diferencias técnicas... 

... Karate Do, en mi humilde modo de entenderlo y vivirlo, va mucho más allá no solo de la capacidad destructiva... sino incluso de la capacidad sanadora tanto a nivel emocional como físico que nos ofrece sabiendo usar el Pranayama en Kata... sabiendo, también, el significado funcional de tales  combinaciones motrices que llamamos Kata...

... Va mucho más allá incluso del movimiento físico... y mental... 
... Recordando a Platón, Karate Do habla de una experiencia sensitiva desde una existencia inteligible...

... Utiliza El Movimiento por supuesto, pero para hacer una progresión hacia la trascendencia de este... Karate no habla de valores éticos tanto como de Conexión con El Todo... Ya te conté que una de las acepciones del significadoo de Kara es la de 'Lo Absoluto'... 
... Entonces Karate termina abandonando la lucha, que incluye los conceptos de perder, ganar e incluso empatar...

... Esforzarse es luchar... Y se ha de aprender Lo Que es luchar para conocer Lo Que No Es luchar... Pero no debemos anclarnos ahi, como identificativo de un Ego determinado... Yo Soy lo que hago... No creo... 

... Yo hago segun Soy... se me antoja más...
... Uno es parte de un Universo en continuo movimiento y Uno es la adaptación continua... El famoso Be Water de Bruce Lee que se entendiò como un simple concepto táctico... No somos solo 75% de agua cuando estamos en el Dojo... También, y esa es una de las claves, cuando estamos fuera del Dojo...

... Pero todo tiene un proceso... y como el árbol,  todos terminamos recibiendo Luz y Agua de una manera u otra... Hoy un mail... mañana un buen entrenamiento... pasado una excelente manzana Fuji (son mis favoritas... estàn colmadas de jugo... te las recomiendo justo despues de entrenar)... 

... La adaptación a cada instante nos evita el fatigoso trabajo de intentar las cosas cuyo previsto resultado suele ser dudoso... si no... no sería un intento... sería un Hecho....

... Y cómo mantenerse estable en cada instante?... Volvemos a encontrar la respuesta en Kata... La Actitud mantenida durante el movimiento entre forma y forma... y también una vez alcanzada la siguiente forma... Como enseña e interioriza Kata, mantener el Zanshin hacia El Vacio... de donde todo emana... Mantener el Zanshin a La Respiración... por donde todo se materializa ('El Verbo se hizo carne', dicen otros)...

... Mantener el Zanshin a La Conciencia de que somos parte de un Universo como expresión de un Orgánismo Mental Vivo e Inteligente, que se mantiene en continua expansión autocreándose en cada momento lo justo necesario para continuar Su tal  Expansión...

... Quie comprende esto... Pierde el miedo...y abandona los intentos...
... Humildemente asi lo vivo... asi trato de cultivarlo... 
... Un saludo como Quietud de una noche de Verano...


Salud!"

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viernes, 20 de septiembre de 2013

Defensa y ataque en artes marciales

Algunos distinguen entre las artes marciales defensivas y las artes marciales de ataque. Por mi parte considero esa clasificación incorrecta, de acuerdo a lo que explico en este artículo.

 
El error de considerar, según mi opinión, a un arte marcial de defensa o de ataque, parte del hecho de no conocer la diferencia entre ataque y defensa. El General chino Sun Tzu decía:

"Defensa es un buen ataque,
ataque es prepararse para la defensa."


Esta diferencia es tan sutil, es decir, los conceptos de "ataque" y "defensa" están en la práctica tan íntimamente ligados, que de un arte guerrera que sólo se concentre en uno de estos también se concentra en el otro...según cómo se mire.

Dicho de otra forma, un arte marcial es de defensa dependiendo de la situación en que se empleen: si es luego de un ataque, para defenderse, o si es se usa sin provocación previa, para atacar. Esto nos indica que lo que sí es más razonable, en todo caso, es hablar no de "artes marciales" para la defensa personal o para el ataque, sino de "técnicas", "estilos", o incluso "katas" aplicados a la defensa o el ataque. Porque el que sabe de artes marciales, sabe que las técnicas y estilos son también de defensa o ataque dependiendo de la situación.

Una vez comenzado un combate, y si este se extiende a más de un movimiento por parte de los luchadores (cambio de la iniciativa) la distinción de "arte marcial de ataque" o "arte marcial de defensa" pierde aún más su sentido. En una lucha, combate o pelea, ambos contrincantes intentarán atacar y defender a la vez...sin embargo, puede que a uno (por encontrarse en inferioridad técnica o física) no le quede otra opción que defenderse...¿esto indica que uno tiene un "arte marcial de defensa" y el otro "de ataque"? Por supuesto que no, ya que esto se ve incluso no ya en una pelea callejera, sino en cualquier lucha de un deporte de combate reglamentado o transformado en deporte, como puede ser el judo, el karate, el taekuondo, etc.

Teniendo en cuenta lo anterior, se ve claramente que ciertas técnicas que son específicas para la defensa (los bloqueos, por ejemplo) incluso pueden verse como preparatorios para el ataque. Algunas técnicas que pueden considerase "neutras" en principio (como las formas de romper agarre en judo, o kumikata) son, bien utilizadas, claramente de ataque o claramente de defensa.

Todo esto se aprecia mejor cuando se practica una o más artes marciales, una o más técnicas o estilos de combate, pero más aún en el contexto de la defensa personal propiamente dicha. Allí, evidentemente, el objetivo final es prepararse para la defensa, no para el ataque, y para ello se usa todo lo que se sepa a nivel de artes marciales (entendido como defensa o como ataque) en función de ese propósito.

En definitiva, esta no es ni más ni menos que mi opinión de acuerdo a mis conocimientos y mi reflexión racional sobre el tema, basados en fuentes todo lo confiables que pude encontrar y en mi experiencia en las artes marciales.

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miércoles, 18 de septiembre de 2013

Karatedo: el camino de la mano vacía y varios significados

Por muchos es conocido este significado de la palabra "karatedo": do, camino; karate: mano vacía. Sin embargo, lo que no muchos conocen es el significado más allá de la literalidad de esta frase en relación con el budismo zen.

  
En general se cree que el significado de karate se debe a que en karate se pega con la mano abierta (shuto, borde interior de la mano; o haito, borde exterior, o los distintos nukite con uno o más dedos), pero el karate usa también como "arma" el puño o mano cerrada (tsuki) de distintas formas (uraken, tettsu, etc.), el codo (enpi), con la muñeca (kakuto), con la rodilla (hiza-gasira) y por supuesto con los pies, ya sea con el empeine (hasoku) con el borde exterior del pie (sokuto) con la planta (tesoku) con el talón (kakato) en toda la gama de patadas que recoge (geri).

Otros, por tanto, interpretan que esta arte marcial y deporte de combate es un camino que siguen aquellos que no usan armas para luchar, sino simplemente el cuerpo (la mano vacía, la mano sin armas). Pero se olvidan que, aunque hay un arte marcial específica que se especializa en el uso de armas blancas antiguas como bo, tonfa, etc. (el kobudo), muchos practicantes y maestros de karate también usan armas blancas dependiendo la escuela, y sigue diciendo que practican "karate-do", "camino de la mano vacía". Ahí es cuando se aplican otros significados más profundos a esta frase, y es cuando hay que hablar del Budismo Zen.

El zen es una rama del budismo que tiene sus orígenes en Japón, como interpretación del la rama o escuela "chán" del budismo Indio. Como todo budismo, dependiendo quién lo interprete, se puede considerar una religión, una técnica o disciplina, una filosofía o alguna o todas estas cosas en combinación. Lo que es indiscutible, sin embargo, es que el zen va asociado indefectiblemente con la meditación. Meditación no en el sentido occidental de "pensar en algo concreto" o "ponderar", o "cavilar" sobre un tema o cosa; sino en el sentido oriental, que occidentalmente traduciríamos como "contemplación". Es decir, "observar" algo "ahora" con la mente o espíritu en el presente, intentando sólo concentrarse en ese aspecto y momento actual, tratando de sólo prestar atención al a sensación, y no a la "interpretación" (pensamiento) de esa sensación (pasado) o a la anticipación de lo que esa sensación o cuestión implicará (futuro) que es el estado normal de funcionamiento del cuerpo y el sistema nervioso.

¿Como se relaciona el budismo zen con el karatedo, el camino de la mano vacía? Consideremos para empezar, que el karate, si bien desde sus comienzos no era una disciplina basada en el budismo zen, sí lo fue a posteriori, y el karate de las escuelas que llegaron hasta la actualidad sí lo son.

Así, desde el punto de vista técnico, el karate, como todas las artes marciales, implica concentrarse en lo que ocurre, no en lo que ocurrió ni en lo que ocurrirá. Y esto es así porque implica actuar en función de lo que haga el enemigo, no de lo que pensamos que hará: anticiparse a algo que no será lo que pensamos podría causarnos la muerte. Por tanto, hay que actuar sobre lo que ocurre, no sobre lo que esperamos que ocurra. Así, el error de defendernos de un ataque que no existe no es posible. La meditación, por tanto, ayuda al luchador a saber concentrarse en el ahora, en el presente, y a actuar sobre lo que ocurre sin el margen de error que crea el pensar sobre lo que ocurrirá.

Desde el punto de vista espiritual, el camino de la mano vacía es una metáfora que hace referencia a otro aspecto fundamental del budismo: la ausencia de deseo. Hablando genéricamente, el budismo postula la ausencia de deseos materiales, ya que el que evita el deseo, evita por tanto el sufrimiento producto de no poder tener lo que desea. La mano vacía es la mano que no tiene nada, y por tanto nada desea y no sufre. El karatedo, desde esta interpretación, es también un camino hacia la felicidad o el nirvana.

Gracias por llegar a leer hasta este punto, todo un record en la era de Internet. Por último les digo que, como siempre, esta no es ni más ni menos que mi opinión de acuerdo a mis conocimientos y mi reflexión racional sobre este tema, basados en fuentes todo lo confiables que pude encontrar y en mi experiencia en las artes marciales.

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martes, 17 de septiembre de 2013

La meditación Zen y las artes marciales

Mucho se habla de la cara oriental, de meditación, incluso "mística" de las artes marciales en general. Probablemente se habla tanto, como tanto se ha perdido este aspecto al emigrar las artes de combate a occidente (física o teóricamente) y, con influencias de ida y vuelta, mezclarse y confundirse con los deportes y con otras disciplinas hasta la desaparición de lo que bien podemos denominar su "esencia".
 

¿Cuál es el sentido de las técnicas de meditación Zen en disciplinas pensadas para la lucha cuerpo a cuerpo, con o sin armas, pero siempre a muerte? ¿Cuál es el sentido de introducir la meditación Zen al combate? La respuesta, al menos en lo que atañe al aspecto práctico o técnico, podría sintetizarse en una frase: lograr el mayor control posible de nuestros movimientos, en este caso movimientos (técnicas) marciales destinadas a herir y matar, a vencer en el combate y la guerra en la época en que las armas que contaban eran las armas blancas, y las armas de fuego todavía no habían hecho su aparición devastadora.

En este contexto, la meditación Zen se entendió como un aliado perfecto del guerrero, del Samurai: le proporcionaba una técnica mental que, con suficiente práctica y dedicación, le enseñaba como dejar de pensar. Entendámonos: dejar de pensar, en este contexto, implica dejar de preocuparse por los pensamientos pasados y futuros, concentrarse en el flujo de pensamiento del ahora, en los actos concretos que se están ejecutando, transfiriendo el dominio consciente de la mente al cuerpo, a los reflejos, a los movimientos psicomotrices grabados con la práctica y la repetición en nuestro cerebelo, y que fluyen en los verdaderos artistas marciales totalmente al margen de la consciencia. Traducido esto al aspecto marcial, significaba que un guerrero podía concentrarse totalmente en lo que estaba haciendo, independientemente de las distracciones internas (preocupaciones) y externas (acciones del enemigo que no influyeran directamente en su acción de combate).

La meditación Zen daba las herramientas para poder actuar desde lo que podríamos denominar "el cuerpo instintivo" hacia "la mente consciente", que sabemos ahora (o al menos estoy convencido) no son nada diferente, sino lo mismo. Porque esto va más allá de las artes marciales, es una ley que se aplica a todo movimiento corporal con el fin de la eficacia. Toda técnica deportiva implica este camino: pasar de la consciencia hasta aprender el gesto motor, al automatismo de dicho gesto convertido en técnica, en estilo, y por lo tanto dejar la mente para "guiar" ese flujo, reflejo instintivo aprendido (automatismo, mecanización) en la dirección adecuada, pero sin concentrarse en los detalles, sino solamente en el objetivo.

Por poner una metáfora tecnológica, sería algo así como lo que en programación un analista de sistemas hace al manejar variables u "objetos" que ya dentro incluyen una serie de tareas preestablecidas por las que no tiene necesidad de preocuparse. O cómo un General que maneja un ejército de soldados que sabe exactamente qué es lo que debe hacer y lo hará independientemente de la consciencia de su General. O como una tejedora que teje con lana prefabricada en un telar industrial. O, en definitiva, como cualquiera que usa una herramienta que facilita el trabajo, en este caso aprovechándose de las fabulosas capacidades instintivas de nuestro cuerpo-mente.

Pero el Zen proporcionaba al Samurai algo más, algo que incluso después de que sus artes guerreras se transformaran en obsoletas por la evolución de las armas de fuego, igual siguió siendo útil. Útil no sólo para los guerreros y artistas marciales, sino para cualquiera que (por las circunstancias que fueran) se decidiera a seguir por el camino de la meditación, que sin duda fue conservada hasta nuestra época por doctrinas espirituales y artes marciales como el Karatedo, el Aikido y otras (siempre y cuando sean practicadas en su totalidad, y sin olvidarse de esta esencia ancestral que les daba sentido). Precisamente, el Zen es lo que proporciona ese "DO" (camino) de todas las artes marciales.

En mi opinión, ese plus (añadido al aspecto práctico para el combatiente) que proporcionaba y sigue proporcionando el Zen, puede dividirse en tres aspectos, tres escorzos de un mismo principio: el cotidiano, el vital y el trascendental.

En el aspecto cotidiano, la meditación nos da tranquilidad, nos pone en perspectiva los problemas de la vida al bajarnos a la Tierra, y desinflarles (por decirlo de alguna forma) su pretendida universalidad, su desesperación producto de exagerar un inconveniente simplemente porque no podemos resolverlo de forma inmediata, o bien como quisiéramos. Nos recuerda que somos animales mortales, no dioses.
En el aspecto vital, la medicación nos devuelve a las raíces animales, instintivas de la vida. En definitiva, pone el sentir por encima del pensar, y hace que todo problema (siempre fruto del pensamiento, de deseos futuros insatisfechos) desaparezca. Ya que cualquier ser deja de tener problemas mientras solo se concentra en sentir y respirar, y nada más. De la misma forma que un gato no puede más que sentir placer mientras ronronea.

En el aspecto trascendental, el Zen "ata" a la vida, hace dejar de temer la muerte o (lo que es lo mismo) la incertidumbre por el futuro. Dicho esto con la salvedad de aquellos filósofos y pensadores que van más allá de la reacción del común de los mortales, el Zen tranquiliza ante las grandes incertidumbres, desde algo tan simple y orgánico como el acto de respirar y sentir, de percibir sin más, de lo que los griegos llamaban "contemplación". Contemplación, en este caso, al margen de toda interpretación consciente, pero contemplación de uno mismo, desde adentro, en el más amplio sentido de la palabra.

Gracias por llegar a leer hasta este punto, todo un record en la era de Internet. Por último les digo que, como siempre, que esta es solamente mi opinión, no excesivamente erudita, sobre este tema, de acuerdo a mis conocimientos y mi reflexión racional, basados en fuentes todo lo confiables que pude encontrar y en mi experiencia en las artes marciales.

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lunes, 16 de septiembre de 2013

Artes marciales y deportes de combate

Aunque habitualmente se usa de forma genérica el término "arte marcial" para referirnos a las actividades de combate o lucha con o sin armas, hablando con propiedad habría que distinguir éste de los deportes de combate o deportes de lucha propiamente dichos.


El término "arte marcial" no es en su uso y significado actual tan antiguo como podría esperarse, en realidad proviene del inglés ("martial arts") y por eso no guarda el mismo significado actualmente que el que se le da en su versión japonesa ("bugei" o "bushutju"), china ("wu-yi" o "wu-shu") o vietnamita ( "vonghe" o "vothuat"). Así, muchas de las disciplinas que se caracterizan de forma genérica como artes marciales, son deportes, y en particular deportes de lucha y/o de combate.

La gran diferencia entre las artes marciales y los deportes radica principalmente en la existencia de la competición (un conjunto de reglas que determinan su funcionamiento "legal", quien gana y quién pierde) y la institucionalización (en federaciones, etc. que ejercen un control), de estos últimos . Así, un arte marcial "pura" no pretende llegar a logros motrices o técnicos para ganar en torneos o competiciones, sino que o no compite en absoluto, o busca la lucha "competitiva" para mejorar a nivel espiritual (armonía entre cuerpo, alma, sociedad, naturaleza, universo). De la misma forma, históricamente las artes marciales tiene un origen asiático, mientras que ciertos deportes de lucha o de combate no (como el boxeo de origen inglés, la lucha de origen griego, etc.).


Sin embargo, como suele pasar, a nivel práctico las cosas no son tan simples como marca la teoría. Así vemos que para algunas escuelas artes marciales como el karate son un deporte, y para otras no lo son. Es decir, algunos lo practican o lo encaran sólo desde el punto de vista competitivo, y otros desde el punto de vista integral humano/espiritual, dejando de lado la competición. Incluso disciplinas como el judo, que en sus inicios eran claramente un arte marcial (la competición se subordinaba al judo y este a la vida, y no viceversa) han derivado con el tiempo y una mayor occidentalización en deportes de lucha.

Es más, también existe lo que podríamos llamar factor "maestro - alumno". Una disciplina de lucha puede ser un arte marcial o un deporte de combate "en teoría", pero según lo enseñe un maestro y / o según lo aprenda o lo interprete individualmente un alumno puede ser "en la práctica" una cosa u otra, independientemente de que cómo se lo caratule en diccionarios o se lo encasille en definiciones.

Desde este último punto de vista, quizás podamos mencionar una distinción que hacen algunos autores diferenciando (entre las artes marciales japonesas) el "bujutsu" que serían aquellas artes marciales que priorizan la defensa personal en un combate real pero no a muerte en su versión moderna; de el "budo", las artes marciales que priorizan el elemento espiritual y el autoperfeccionamiento, en su versión moderna complementada con el ejercicio físico, el deporte, el entretenimiento y la autodefensa. Dependiendo de quién "aprenda" y quien "enseñe", una misma arte marcial o deporte de combate podría inclinar la balanza para uno u otro lado de esta clasificación.

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domingo, 15 de septiembre de 2013

Eligiendo keikogis o kimonos para artes marciales

En este artículo de Dojukaai para los que se inician en las artes marciales hablaremos del kimono para artes marciales, conocido como keikogi, indumentaria tradicional para la práctica de casi todas las disciplias marciales en la actualidad.

Kimonos para la práctica de karatedo (karateguis) y guantillas o guiantines de karate.
A los kimonos para artes marciales de forma general se les llama "keikogi", pero cambian su nombre dependiendo del arte marcial para el que se usan, pero cuando estas es japonesa: judogui (para la práctica del judo), karategui (para el karatedo), aikidogui (para el aikido), etc. Su diseño simple y resistente hace que hayan subsistido durante miles de años, incluso después de que la artes marciales emigraran a occidente. Si bien las artes marciales de contacto pueden practicarse simplemente con ropa holgada y cómoda, lo cierto es que los kimonos proporcionan una vestimenta tradicional junto con el cinturón que también cumplen un papel de uniforme: sirven para distinguir a los practicantes, marcar su rango o jerarquía (cinturón) e identificarlos entre sí como grupo marcial.

Lo básico que hay que saber para elegir un keikogi

A la hora de comprar en la actualidad, sin embargo, hay que tener en cuenta muchas cuestiones, ya que la confección tradicional de kimonos para entrenamiento fue reemplazada casi en su totalidad por la confección automatizada, en fábricas, y bajo el nombre de diferentes marcas.

Lo que primero determina el tipo de keikogi o kimono que tendremos que comprar para nuestra práctica, es evidentemente el tipo de arte marcial o deporte de combate que realicemos. En resumen, podemos hablar de dos tipos de kimonos:

- Keikogis diseñados para la lucha con agarres (deportes de lucha) tales como el judo y el aikido-
- Keikogis diseñados para la práctica de artes marciales de contacto en las que los agarres de la ropa no son algo normal, como karatedo o taekwondo o kung fu.

Los primeros son más gruesos y pesados, generalmente hechos de algodón tejidos con punto de arroz, y reforzados en las solapas, los codos, las rodillas, etc. Eso les permite soportar durante mayor tiempo los tirones a los que se ven sometidos en la chaqueta, y las rozaduras en el suelo que sufren los pantalones (ya que las artes marciales y deportes de lucha también tienen técnicas que se realizan en el suelo). A su vez, dependiendo de su calidad, su interior será más o menos cómodo, su confección más o menos flexible y su peso mayor o menor (cuanto menos pese, mejor).

Una técnica de judo (tomoe nague) donde se aprecia como se exige el judogui.
Los segundos suelen ser también de algodón, pero mucho más livianos y finos, careciendo de refuerzos. Incluso suelen traer en los modelos más rejillas de ventilación en los lugares más expuestos al sudor (bajo las axilas, en la espalda, etc.) lo que los hace mucho más frescos. Al mismo tiempo la chaqueta suele incorporar unas cintas laterales que permiten atar las solapas una vez cruzadas, lo que impide que se muevan de su lugar aunque se afloje el cinturón.

Luego de satisfechos estos requisitos básicos, en ambos casos, las diferencia de precios y marcas suelen hacerla ya ciertos detalles que también se aplican a cualquier traje de vestir: el corte, la calidad de la tela, su suavidad, su ligereza, la nitidez de sus colores y la resistencia a los lavados, etc.

Colores, medidas y normas de competición

En muchas artes marciales donde existe competición o exhibiciones, existen además reglamentos que determinan cuales son los colores válidos para los keikogis. Siendo el blanco (y a veces el negro) el tradicional aceptado en casi todas las artes marciales, se agregaron más recientemente otros, como el azul en judo, o diferentes colores para indicar la pertenencia a un equipo en competiciones de liga, etc. En todos los casos estas normas obedecen a cuestiones prácticas (distinguir a los participantes más fácilmente durante el fragor de la lucha) como políticas y comerciales (hacerlo más atractivo como espectáculo televisivo, potenciar las posibilidades de compra de equipo, etc.)

Si tenemos pensados competir en un futuro, hay que saber además que suelen exigirse ciertas medidas mínimas en los kimonos, sobre todo en los deportes de lucha. En el caso del judo, se exige que las mangas lleguen hasta la muñeca con los brazos extendidos, y que su ancho desde el brazo sea de 5 centímetros. Algo parecido se aplica a los pantalones, que no pueden exceder ciertas medidas mínimas de largo y ancho.

En cualquier caso, si como principiantes esperamos meternos en el mundo de las competiciones, habrá que echarle un ojo al reglamento de nuestro deporte de combate antes de hacer la compra de la indumentaria, porque existe estos y otros requisitos que sirven para "homologar" equipo (también para guantes, petos, protectores, cascos, guantillas o guantines, espinilleras, etc.). Y deberemos de tener en cuenta que este reglamento muchas veces varía dependiendo del país, región o incluso de la federación en la que queramos competir.

La edad del practicante y el pantalón

Cuando vamos a comprarle un traje de arte marcial a un chico, lo dicho anteriormente varía un poco. Para empezar, lo niños, al no tener tanta fuerza, pueden usar keikogis livianos y no reforzados, aunque su arte marcial sea de lucha (judo, aikido, sambo...). Es por eso que es raro encontrar kimonos de este tipo para talles pequeños, es decir, porque verdaderamente no hace falta.
 
Otro detalle importante cuando se compra indumentaria para artes marciales a un niño, es el sistema que permite ajustar los pantalones. En los modelos para adultos suele ser una cinta rígida incorporada al pantalón a modo de cinturón, y que da unas vueltas al mismo de una forma no demasiado convencional (sobre todo para los occidentales). Lo normal es que este sistema en los pantalones para niños se reemplace por un simple elástico y un cordón interior, más que suficiente para ellos y además mucho más fácil de poner y sacar, lo que hace que se manejen de forma independiente (de sus padres y de su profesor). Sin embargo, en algunos modelos la cinta existe incluso en los talles para menores, y por eso hay que observar este detalle y no comprar modelos así para nuestros chicos.


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¡Bienvenidos a Dojomarcial Dojukai!

Dojomarcial dojukai es un blog que pretende transformarse en un espacio para todos los artistas marciales de habla hispana y también para aquellos que, sin serlo, admiran las artes marciales como forma de vida, como deporte o aplicadas a la defensa personal.

Es nuestra intención ir creando periódicamente artículos que nos ayuden a comprender más las artes marciales en general, y las japonesas en particular, tanto desde el punto de vista técnico como filosófico. Para esto nos apoyaremos no sólo en este blog, sino también en nuestro Canal de Youtube Dojomarcial Dojukai, y en las redes sociales: nuestra cuenta de Google+, Facebook y Twitter ya están activas y disponibles para todos ustedes, y desde ellas difundiremos nuestras publicaciones a todos los que gusten de compartir y participar.

Dojomarcial es un dojo virtual llevado adelante por practicantes de artes marciales, y buscará difundir los diversos aspectos de las disciplinas marciales desde un punto de vista del formador profesional (maestro o profesor) y del practicante (alumno o artista marcial), pero sin descuidar a aquellos que quieren simplemente descubrir este casi infinito mundo y formar parte de la gran familia de lo que los japoneses llaman "Budo".

En Dojomarcial iremos publicando, por tanto, distintas opiniones y reflexiones sobre la temática marcial. En este blog intentaré hacer participar a todo practicante de artes marciales digno de mi confianza que crea pueda aportar algo a este gran caos de internet, que pueda servir, en definitiva, para el artista marcial que recién empieza o para aquel que hace tiempo sigue el camino de superarase a sí mismo.

Esperamos poder lograr con este proyecto virtual que cada uno de nosotros y, por extensión, este mundo, mejoremos para bien.

Están invitados a participar usando los comentarios y, si les gusta el blog, a recomendarlo usando los botones de "Twittear", "Me gusta" y "+1 de Google".

Una vez más bienvenidos a todos.

Prof. Federico,
Aikidoka, Judoka, Karateka y creador de Dojomarcial Dojukai.